Seiri-chan
Hay cosas de las que deberíamos hablar más. Una de esas es la menstruación.
El sexo, la muerte, la enfermedad, la vejez… Son escasas las conversaciones que escuchas en la calle sobre estos temas. Siempre he pensado que eso es una pena, pues son precisamente estos asuntos los que nos atraviesan a todos en nuestra experiencia humana. Seguro todos tenemos preguntas sobre ellos. Seguro estos temas nos fascinan, nos aterran o nos dan curiosidad. Sin embargo, por el tabú que algunos han impuesto, vamos por la vida con miedo, tratando de encontrar respuestas.
A veces, las respuestas aparecen mediante almas inquietas que también se liberan para dejarse oír; otras veces, a través de experiencias, a veces dolorosas; otras, simplemente van apareciendo con el tiempo. En estos días, también existe la posibilidad de preguntar a ChatGPT. Sin embargo, en este tipo de temas, qué mejor que escuchar desde la sabiduría de alguien que ya lo ha vivido, ha estado con alguien que lo vivió o que se ha documentado al respecto. En especial cuando puede hacerse con humor. Porque vivir duele, es parte del proceso.
Hoy quiero hablarles de un manga que, desde el entretenimiento, nos adentra a uno de esos temas tabú: la menstruación. Bienvenidos al mundo de Seiri-chan.
Seiri-chan 生理ちゃん, o Menstruación-chan, es un manga creado por Ken Koyama (小山健), lanzado inicialmente como webcómic en 2017. En cada capítulo seguimos las historias de diferentes personas que son visitadas por Seiri-chan, una representación antropomórfica, rosada y roja de la menstruación. La mayoría de los personajes de cada historia son mujeres, a las cuales Seiri-chan visita, siempre saludando con un golpe, a modo de caricatura de cómo se sienten los cólicos menstruales (no son nada lindos, se los juro).
El manga también aborda historias del pasado, el presente y el futuro. Por ejemplo, se pregunta cómo eran los periodos menstruales de las personas que vivían antes en Japón. Historicamente, en el período Edo (1603-1868), se apartaba a las todas las mujeres menstruantes durante días en chozas en medio de la nada, pues se les consideraba sucias o portadoras de enfermedades. Sin embargo, en la historia del manga, podemos ver a los personajes con un carácter cercano, divertido y de acompañamiento entre ellos. Y claro Seiri-chan también.

Todas las historias son muy diferentes, al igual que lo son los periodos de las personas menstruantes. Sin embargo, hay un patrón que sí se repite: en cada historia, Seiri-chan acompaña, escucha y da soporte a quien está recibiendo su visita. También se convierte en una razón para unirse con otras personas: quienes también están siendo visitadas, quienes acompañan a alguien en su visita, o quienes simplemente se hacen preguntas sobre ella.

También vemos la historia de personas que extrañan su llegada, porque ya no volverá o porque hay otro huésped en su lugar. Otras que son visitadas por primera vez.
Algo que me gusta mucho de este manga es que tiene un carácter educativo sin dejar de ser divertido. Toda la serie consta de cuatro tomos, durante los cuales se tratan temas de sexualidad, salud, traumas, amor, acoso y género. Uno de mis capítulos favoritos es donde se representa una obra ficticia de Yoshiko Sakai, la persona responsable de traer por primera vez las toallas higiénicas a Japón en 1961.
También me gusta mucho que vemos a mujeres de diferentes edades. Acompañamos a niñas que apenas conocen a Seiri-chan, chicas adolescentes, mujeres adultas y otras más maduras que ya se están despidiendo de ella. Asimismo, hay hombres como personajes centrales: acompañan a sus familiares o parejas sentimentales, e incluso descubren cómo funciona su propio desarrollo en paralelo al de las mujeres. Hasta alienígenas tenemos. Las aventuras de Seiri-chan transcurren también junto a otros seres, como Libido-kun, Síndrome Premenstrual (PMS, por sus siglas en inglés) o Virginidad-chan, todos ellos personajes recurrentes en la serie.
Quería escribir sobre este manga desde hace tiempo, pero no encontraba cómo hilar las palabras. Hasta que un día vi algo que me dio una idea. Iba camino al trabajo y observé cómo una chica, toda vestida de blanco y muy arreglada, trataba de cubrir como podía una mancha que luego reconocí. Seiri-chan la estaba visitando. “Pobre”, pensé, porque también he sentido vergüenza al mancharme o al evidenciar la visita de Seiri-chan frente a otros. Pero esto no debería ser así, pues menstruar es solo otra parte del ciclo de quienes nacimos biológicamente como mujeres.
Siento que al darle una representación visual a la menstruación, ayuda a explicar ciertos fenomenos de cuando estamos en este punto. Por que si, es algo natural, pero a veces se siente pesada, se te sube encima y no te deja moverte. No quieres moverte, es doloroso o díficil. A veces, se siente como otra parte, que no es nosotros. Que esta fuera de nosotros. A veces, sentimos que es una visita indeseada.
Creo que hablo por muchas al decir que se nos enseñó que la menstruación era algo malo, sucio o una molestia. Recuerdo muy bien cómo una de mis tías me preguntó, a los 11 años, si ya estaba “enferma”, como si fuera una bacteria que me estaba comiendo por dentro y me fuera a matar. Y entiendo de dónde viene su preocupación: hace apenas unas generaciones, las mujeres solo valíamos por nuestra capacidad de tener hijos, y ese momento se marcaba con la primera visita de Seiri-chan.
Mi tía tiene casi 70 años ahora. Es de otra generación. Pero aun así, todavía veo en muchas de mis amigas cómo hablan con desagrado de sus periodos, de lo dolorosos que son o de lo mucho que les gustaría no tenerlos. Lo sé, yo misma alguna vez dije estas cosas. Pero aprendiendo a conocer mi cuerpo he entendido que, en realidad, la menstruación es el signo más importante de la salud de las mujeres. En ella se refleja nuestra salud mental y física. Podemos perder nuestra menstruación por muchas razones más allá de un embarazo: acumulación de estrés, baja grasa corporal, alimentación pobre en nutrientes, problemas en el aparato reproductor o consumo prolongado de sustancias psicoactivas. También, si tienes períodos muy dolorosos e incapacitantes, puede ser hora de una revisión. Tal vez sea un síntoma de algo más.
Porque la menstruación, esa corriente de sangre que baja por nuestro cuerpo cada mes, es solo la culminación de un ciclo que se construye constantemente para prepararnos para albergar vida… o simplemente para mantenernos saludables. Gracias al ciclo menstrual ocurre la deposición de calcio en nuestros huesos, la forma en que se metabolizan las grasas, la salud de la piel y la absorción de nutrientes. En las personas menstruantes, el ciclo menstrual es quien dirige, mediante hormonas, muchas de las instrucciones del cuerpo. Ignorarlo es como intentar tapar el sol con un dedo.
Gracias a este manga pude explorar las historias de otras personas y hacerme preguntas sobre mi propia relación con la menstruación: qué ideas había cargado sobre ella y cómo explicarla a otros —con ilustraciones, incluso— cuando hablamos de los inconvenientes o alegrías que sentimos con su visita.
Espero que la próxima visita de Seiri-chan a tu casa sea amable y que se estén llevando bien entre ustedes.
誠に読んでいただいてありがとうございます。
Gracias por leer Mori森, la sección de Japón de Mosukito
Espero te haya gustado este tema. Dejame saber tus opiniones en los comentarios. Me encanta leerlos. Si quieres hablar sobre tu relación con la menstruación o la de otras personas que conoces sería una charla muy interesante.
Estoy para escucharte. 



Gracias por darnos a conocer a Seiri-chan, ahora que estoy más cerca de entrar en otro de los temas tabú de los que poco se habla: La menopausia, que bueno sería contar con recursos, así sea a través de un personaje para acompañar y transitar este momento.
Me encanta y me parece fantástico siempre que alguien se anima a hablar o escribir sobre cualquier tema considerado tabú. Bravo! Y qué curioso ese manga que nos presentas... 😄 Allí en Japón debe de haber mangas de casi cualquier tema que te imagines, no?
Si te interesa leer algo más sobre el tema de la menstruación desde un prisma amable y que honra la feminidad, me han hablado muy bien del libro "Luna Roja". Yo no lo he leído, pero me ha venido a la mente al leerte a ti.
Un abrazo grande, Luisa.