Envejecer
Como acumular años se volvió un tabú
Hoy es mi cumpleaños.
Nunca me ha molestado esta fecha. He tenido la bendición de recibir mucho amor y aprecio en este día. Además, es un día, que en el mundo mágico que vivo, tiene muchos significados especiales: un 9, un día de Piscis.
A lo largo de mi vida, solo he conocido a dos personas que nacieron el mismo día (tres cuando estaba editando este texto). Ambas muy particulares: uno, un amigo de mi padre, masón y amante de los toros, y el otro, un empleado de la oficina postal cerca de la universidad donde trabajo. En contra de todo protocolo japonés, este último rompió la relación cliente-empleado para mostrarme su documento de identidad, diciendo, con gran entusiasmo:
“Mira, dice 27 de febrero. ¡Nunca había conocido a alguien que naciera el mismo día que yo!” Sus ojos brillaban.
Ese día decidí llamarlo mi tanjoubi tomo 誕生日とも o amigo de cumpleaños. Esta es mi oficina postal de confianza, y siempre que voy, él se asegura de contarles a todos que compartimos la misma fecha. Ya todos los empleados lo saben.
Este año planeo llevarle un dulce.
Como puedes ver, ambas personas son un poco fuera de lo común. Yo también, a mi manera, dicen algunos. Aunque considero mi vida bastante normal.
Sin embargo, se que cumplir años puede ser trágico o un día depresivo para muchos.
A veces, este día está lleno de recuerdos de momentos tristes, padres ausentes, memorias dolorosas o lo que me lleva a escribir este texto: el hecho de envejecer. Ese proceso en el que los años se van apilando en nuestro cuerpo, causando cambios adentro y afuera.
Aunque siento que para todos tiene un peso distinto, para las mujeres nos ha sido especialmente doloroso. Ya que gran parte de nuestro valor se ha relacionado con nuestra belleza, que en muchas culturas, se asocia con la juventud.
Cuando somos jóvenes, se espera que tengamos la piel fresca, libre de arrugas y manchas, como un lienzo recién montado. Si esas marcas aparecen, muchas creemos que estamos perdiendo valor. Esto me recuerda mucho a la película de La sustancia dirigida por Coralie Fargeat (si aún no la has visto, te la recomiendo mucho). Aquí exploran hasta donde esta dispuesta una persona a ir por conservar su juventud.
Sin embargo, pienso que esta idea de juventud y belleza es ilusoria es en parte. Recuerdo que durante la adolescencia tuve más acné que en cualquier otra etapa de mi vida. También los constantes cambios de mi cuerpo. Me sentía deforme y no quería que nadie me viera. La pubertad puede ser difícil. Aunque esas pequeñas marcas dejaron huella en mi piel y corazón, aprendí a verlas como parte de lo que soy. Con el cuidado adecuado y suficiente agua, pude aceptarme y apreciarme.
Sin embargo, si con ese "lienzo inmaculado" se refieren a las edades más nobles, entonces es momento de reflexionar: ¿Qué ganamos al sexualizar a las niñas en nuestra sociedad? El proyecto Giving Girls Today and Tomorrow de las Naciones Unidas tiene muy claro que la sexualización prematura de las niñas puede llevar a consecuencias graves, como el embarazo adolescente.
Para pensar hacía donde nos dirige esa idea.
Por otro lado, es curioso ver cómo algunas mujeres evitan mencionar su edad a toda costa. En algunas culturas, incluso se considera descortés preguntar por ella al conocer a alguien. En Japón y Colombia, observaba cómo las mujeres a mi alrededor usaban múltiples expresiones para ocultar su edad, hasta el punto de que solo el médico o sus familiares más cercanos la sabían.
Siempre me preguntaba por qué se consideraba malo cumplir años. Yo soñaba con la persona que sería al envejecer, todo lo que habría aprendido y las experiencias vividas.
Creo que también es porque siempre he tenido una personalidad de abuelita.
Con mi hermana, incluso nos imaginábamos cómo seríamos a los 70, soñando con la libertad del retiro y de hacer lo que quisiéramos. Recuerdo con claridad que mi hermana quería ser una abuela DJ.
Tal vez, esto se debe a que en mi casa se nos enseñó a apreciar y respetar a los adultos. También nuestra abuela materna nos crío y mimo en gran parte de la infancia. Respetar al adulto era la norma. A veces, quizás de forma contraproducente. En mi mente, tener más edad te convertía en una figura de respeto frente a los más jóvenes. El mayor debía ser el ejemplo, el protector, el que guiaba y cuidaba a los demás. Entre más años ganabas, también respeto.
Conforme crecía escuchaba cada vez más puntos negativos relacionados con el envejecimiento. Estos, como una araña, se escabulleron en algunas de mis redes, sin embargo sin integrarse totalmente. Afortunadamente. Pero si lo suficiente para hacerme pensar.
Algunas personas creen que existe un calendario, una serie de metas que debemos cumplir al llegar a determinada edad: ir al colegio, hacer una carrera, casarse, tener hijos. Además, las mujeres enfrentamos la presión de la maternidad, mientras que para los hombres existe la expectativa de alcanzar el éxito o la estabilidad económica. Todos tenemos una "edad ideal" para estas cosas, influenciada por la cultura en la que nacimos. Me sorprendió saber que, en Vietnam, la edad ideal para casarse oscila entre los 16 y los 23 años en las mujeres. En mi país, eso sería considerado un matrimonio juvenil. Que a veces, aun pasa.
Por otro lado, también es común ver cómo los adultos mayores son ridiculizados. Cuando envejecemos, nos convertimos en la acumulación de todas nuestras decisiones. Muchas personas dejan de aprender o se ven limitadas por enfermedades, o por cómo usaron su cuerpo a lo largo de su vida. Esta disminución de las capacidades hace que algunos los vean como obstáculos o incapaces de hacer algo. Niños envejecidos que deben aprender todo de nuevo.
Sin embargo, envejecer no debería ser negativo, sino una etapa natural y valiosa de la vida. Más años significan más tiempo para experimentar, más lecciones aprendidas, más sabiduría adquirida. Las bromas sobre la edad a menudo olvidan estas riquezas. Incluso si nuestras experiencias son pocas, son valiosas y merecen ser contadas. Porque cada uno tiene su propio ritmo y camino. Los momentos de vida no son universales y no hay una fórmula única para todos.
La edad representa el camino que hemos recorrido. Todos los caminos son posibles, ninguno es mejor que otro. Son solo caminos.
Me gusta pensar que somos como exploradores durante nuestra vida. Cada uno recorre su propio territorio de intereses. Caminamos, descubrimos, aprendemos y seguimos adelante. Así, al morir, llevamos nuestras notas de campo al "computador universal", donde nuestra conciencia se unifica para generar nuevas y admirar el cosmos en el que vivimos. Un gran experimento. No lo se. Son solo ideas mías.
Pensar en esto me hace darle sentido al camino de cada persona y entender su valor. En el presente, todos los que estamos aquí necesitamos estar, ni uno más ni uno menos.
Porque en la infinita vastedad del universo, solo somos una mota de polvo en un punto azul suspendido en el espacio.
Te dejo uno de mis videos favoritos de la vida, aquel que me abrió los ojos por primera vez a la inmensidad del universo. No recuerdo la primera vez que lo vi, pero siempre que lo veo siento un profundo recogimiento. Es un recordatorio de nuestra simpleza, pero a la vez grandeza en el y con el universo.
Feliz cumpleaños 29 para mí. Gracias universo por traerme hasta aquí.
Gracias por leer Mosukito
Se me ocurren las siguientes preguntas:
- ¿Como ves tu cumplir años?
- ¿Tienes algún rito especial de cumpleaños?
Te leo 🪰

Feliz cumpleaños Luisa ✨♥️ espero que haya sido un día de sentirte amada y que este nuevo ciclo expanda tu corazón hacia lugares genuinos.
Ahh siento que la edad es tema. El año pasado cumplí 30 y fue una crisis interesante. Este año la crisis va tomando forma de cambios y eso me gusta. Antes no me gustaba mi cumpleaños lo sentía como una fecha para rendir cuentas - a quién? Supongo que a los monstruos del “deber ser” que usurpan mi mente. Ahora pienso en que es un momento especial para festejar la vida. Y el ritual más grande para mi es hacer una lista de gratitud.
Me encanto tu reflexión de ser exploradores de nuestra vida, cómo dice una canción “la vida no está hecha de átomos, está hecha de historias” ♥️
muy buena reflexion